El presidente Javier Milei sacudió la mesa geopolítica el lunes 9 de marzo de 2026, durante un enérgico discurso en la Universidad Yeshiva de Nueva York. Frente a un auditorio repleto de estudiantes y representantes de la comunidad judía ortodoxa, el presidente argentino calificó abiertamente a Irán de «enemigo» de la República Argentina. Milei justificó esta posición radical recordando los trágicos ataques a la embajada de Israel en 1992 y al fondo de inversión AMIA en 1994, señalando directamente al régimen de Teherán como responsable de «colocar dos bombas» en el país. Por ello, el jefe de Estado confirmó que su administración no mantendrá una posición neutral, sino que luchará activamente contra las redes terroristas internacionales que afectan la seguridad del país.
El presidente no tuvo dudas sobre la escalada de la guerra en Medio Oriente e hizo una declaración que provocó una gran ovación: «Ganaremos la guerra». Con estas palabras, Milei ratificó el total alineamiento de la Argentina con las ofensivas militares que actualmente libran Estados Unidos e Israel. El presidente explicó que la victoria es la única manera posible de defender los valores de la libertad y el sistema de libre empresa contra -en su opinión- regímenes autoritarios financiados por Irán. De manera similar, enfatizó que la supervivencia de Occidente depende de una postura moral fuerte, citando su propia filosofía de gestión como ejemplo de reformas estructurales que, si bien son difíciles, son esenciales para el progreso de las naciones.
Javier Milei declara «enemigo» a Irán y augura victoria en Nueva York
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Por otro lado, diversas fuentes oficiales e informes verificados en reconocidos sitios web como Infobae y La Nación destacan que Milei se ha calificado como «el presidente más sionista del mundo». Esta declaración confirma su compromiso personal y político con el Estado de Israel, que ha visitado numerosas veces desde el inicio de su mandato. Varios analistas internacionales dicen que este nivel de alineación no tiene precedentes en la historia diplomática argentina y marca una ruptura definitiva con la tradición de no intervención de administraciones anteriores. Además, el presidente vinculó la seguridad global al liderazgo de figuras como Donald Trump, asegurando que el mundo “se salvará un centímetro” tras un fallido ataque al líder del Partido Republicano el año pasado.
En términos de consecuencias regionales, el presidente advirtió que la influencia de Irán se está extendiendo a países como Cuba y Venezuela, a los que acusó de promover el terrorismo en América Latina. Milei pronosticó, por tanto, que el desenlace del conflicto en Oriente Medio traerá consigo un «realineamiento político muy fuerte» que podría conducir a la caída de las dictaduras en la región. Por otro lado, defendió su programa económico ante los científicos de Nueva York, afirmando que su gobierno era el más reformista de la historia de la humanidad. De esta manera, la visita a la Universidad Yeshiva se convirtió no sólo en un foro de política exterior, sino en una plataforma para consolidar su imagen como líder mundial comprometido con la defensa de la democracia liberal y el capitalismo.
Javier Milei declara «enemigo» a Irán y augura victoria en Nueva York
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Mientras el gobierno argentino prepara los próximos pasos de su programa internacional antes de su viaje a Chile, las palabras de Milea en Manhattan siguen resonando en las cancillerías de todo el mundo. La claridad en la definición de aliados y enemigos es crucial para una administración libertaria que busca atraer inversiones estadounidenses con la promesa de una estabilidad jurídica y política absoluta. De igual forma, los expertos sugieren que esta postura «bélica» hacia Irán podría elevar los niveles de alerta de seguridad en las fronteras de Argentina ante posibles represalias. Así, la sesión informativa en Nueva York finaliza con un discurso del presidente que trata la confrontación geopolítica como una obligación moral, confirmando que la libertad no es negociable y que Argentina definitivamente ha elegido su lado en el nuevo orden mundial.











