“Cuanto más tarde llegue al trabajo, más difícil será para la empresa despedirlo”. – Colombia informa

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Si llegas tarde a trabajar todos los días, sales temprano o cometes diversas irregularidades durante tu jornada laboral, esto puede dar lugar a que tu empresa te advierta, te sancione o, en el peor de los casos, incluso te imponga un despido disciplinario por no cumplir con las condiciones aceptadas en tu contrato de trabajo.

Sin embargo, como señala el abogado laboralista Juanma Lorente en uno de sus últimos vídeosSi lo haces reiteradamente y la empresa no te avisa al respecto, esta infracción puede ser tu mejor aliado para protegerte del despido disciplinario.

Llegar tarde es malo, pero puede protegerte. En su vídeo, el experto laboral explica una paradoja jurídica según la cual la inacción de la empresa puede hacer que una infracción sea la mejor defensa de un empleado ante una demanda judicial por despido disciplinario.

El abogado explica la situación con un ejemplo muy sencillo: «Imagínate que llegas tarde a trabajar 2 años. 5, 10 o 15 minutos y la empresa no te dice nada. Vienes y te registras con la hora real de llegada y la empresa lo tolera. De un momento a otro, después de dos años de retraso, te encuentras con una carta de despido en la que te despiden por llegar tarde».

Según Lorente, este despido sería injusto porque la empresa se permitió la “costumbre” de llegar tarde dos años sin responder durante ese tiempo. El perito asegura que esta inacción constituye una negligencia implícita de esta conducta y por tanto no puede ser utilizada como motivo de despido ante un juez.

Quien calla otorga. Aunque esto puede ser inapropiado ya que la violación del empleado realmente ha sido probada, repetir este comportamiento sin una respuesta de la empresa se conoce como tolerancia corporativa.

como y ¿Cómo cuentan? Según el despacho de abogados Lex-it, este caso se produce cuando una empresa sufre repetidas infracciones por parte del empleado, como por ejemplo: B. tiene conocimiento de los repetidos retrasos, pero no los ha sancionado durante un período de tiempo más largo. Esto significa que un despido posterior por el mismo motivo será considerado injustificado por los jueces, ya que la empresa parece haberlo aceptado y “tolerado” el incumplimiento. Como señala el abogado laboralista: “A menos que ya te haya castigado antes con la misma sanción, la haya permitido y tolerado, no puede utilizarla para despedirte”.

​Este principio obliga a las empresas a cumplir con una escala de sanciones que se aplica desde la primera infracción contra los empleados: desde una simple advertencia específica hasta suspensiones y despidos disciplinarios. Ignorar esta escala de advertencia significa que la empresa no puede alegarlo como motivo “inmediato” de despido porque, según el tribunal, la empresa toleró este comportamiento.

El Tribunal Supremo ya lo ha aplicado. El Tribunal Supremo ha sostenido esta doctrina en varias sentencias rechazando los despidos disciplinarios porque las empresas alegaron como motivos de despido infracciones que habían tolerado durante años sin previo aviso.

El resultado en todos los casos fue que los despidos disciplinarios fueron rechazados y declarados como despidos improcedentes con una indemnización de 33 días hábiles al año, a pesar de que había evidencia de que el empleado había cometido efectivamente un incumplimiento prolongado de las condiciones de trabajo.

en uno de estas frasesla Corte Suprema afirma: “Sancionar con la mayor severidad una conducta que antes era tolerada (despido disciplinario) sin informar previamente al empleado que esta tolerancia terminaría sería contrario a la buena fe del empleador”.

Un ejemplo práctico: llegó tarde 176 veces. Un ejemplo muy claro de esta paradoja jurídica es el caso del empleado de una óptica en Asturias que llegó tarde al trabajo hasta 176 veces sin ser amonestado por la empresa.

Cuando la empresa le comunicó su despido disciplinario, el Tribunal Supremo de Asturias resolvió lo he pensado “irracional, desproporcionada e inapropiada”. Esto se debió a que la empresa había demostrado tolerancia comercial al permitir 176 retrasos sin avisar ni sancionar al empleado y recurrir directamente al despido disciplinario.

En | Ir al baño no es trabajo: un tribunal suizo permite que una empresa obligue a sus empleados a fichar cuando van al baño

Imagen | Dejar de salpicar (Creador de campaña)

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