
El Sur de Bolívar vive horas de tensión y dolor tras el asesinato José Eulises Castaño Garcíaun campesino conocido en la región, conocido cariñosamente como Liche. El crimen ocurrió el lunes 22 de diciembre en horas de la mañana en el kilómetro 15 de la vía que conecta a la comuna. San Pablo de Simitiy causó profunda consternación entre los residentes y las autoridades locales.
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Según informes preliminares, tras finalizar, entre otros, El vehículo en el que viajaba se incendióhecho que incrementó la sensación de terror en la zona afectada por la violencia y fue interpretado como: mensaje sobre abuso. Castaño vivía en el distrito de Monterrey, bajo jurisdicción de Simití, y era muy apreciado por la comunidad.
“Liche” Castaño es otra de las víctimas de la violencia en el centro del Magdalena. Foto:Redes sociales
La alcaldía de Simiti condenó el asesinato y expresó su solidaridad con la familia de la víctima. “Rechazamos categóricamente este acto de violencia que enluta a nuestra comunidad. Estamos profundamente entristecidos por la pérdida de un ciudadano trabajador y comprometido con su región.«- dijo la administración de la ciudad en un comunicado. El comunicado complementa los llamados urgentes de líderes sociales y organizaciones sociales que exigen garantias de seguridad y presencia efectiva del Estado en el territorio.
El asesinato de Liche no es un hecho aislado. En menos de 48 horas se reportaron tres asesinatos, entre ellos un secuestro y una muerte, en el sur de Bolívar Jairo Alberto Díaz Salazar, activista social y presidente del Comité Minero de Las Calungas en San Pablo. Por otra parte, también fue asesinado. Mármol Fernando Torres en una zona rural de la misma comuna.
Este era su vehículo. Foto:Redes sociales
Según informes comunitarios, que arrojan que en San Pablo se han registrado casi 38 homicidios este año, el número de estos crímenes crisis de orden publico mantiene en vilo al Magdalena Medio. Vecinos y organizaciones sociales condenan el «silencio institucional» ante la escalada de violencia y alertan contra la presencia de grupos armados ilegales, como, entre otros, Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) y el ELN, que desafían el control territorial y la economía ilícita en la región.
Garantías para los líderes
La Coordinadora Colombiana de Europa-Estados Unidos (CCEEU) emitió un comunicado condenando la falta de garantías para líderes sociales y la presencia simultánea de grupos armados ilegales en la región. entre sus demandas hacia el estado colombiano destacar:
- Acción urgente y coordinada para garantizar la vida, integridad y seguridad de las comunidades y líderes comunitarios.
- Una investigación exhaustiva e imparcial para identificar y sancionar a los responsables material e intelectualmente.
- Una presencia estatal integral, más allá de un enfoque militar, para abordar las causas estructurales de la violencia.
«Defender el territorio, los derechos humanos y la vida no puede seguir costándonos la vida«- enfatiza en el comunicado.
Su asesinato causó conmoción y tristeza en la ciudad. Foto:Redes sociales
Los últimos tres asesinatos corresponden a: un dinámica de violencia que conecta la disputa territorial entre grupos armados ilegales, sumado a crecimiento de la economía ilegal como la minería y el narcotráfico, los cuales son provocados por la falta de garantías para los líderes sociales y agricultores de la zona. Históricamente, el Magdalena Medio y el sur de Bolívar fueron escenarios de confrontaciónpero las cifras actuales (al menos 38 homicidios en São Paulo y sus alrededores en 2025) revelan una crisis que amenaza la estabilidad y la implementación de la comunidad. políticas de paz.
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Organizaciones sociales piden protección inmediata liderazgo en riesgoinvestigación imparcial que identifique a los autores materiales e intelectuales y el desmantelamiento efectivo de las estructuras del crimen organizado. Mientras tanto, la comunidad clama por respuestas y garantías para detener la ola de asesinatos y garantizar la vida Líderes sociales y ciudadanos. Ahora el asesinato de «Lisz» se convierte en un símbolo incertidumbre que hoy vive en el sur de Bolívar.
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Se restablecerá la fumigación con glifosato. Foto: