Bogotá, 24 de enero (EFE). Los tres conciertos que el reguetonero puertorriqueño Bad Bunny ofrecerá este fin de semana en Medellín han puesto a los alojamientos turísticos de la ciudad en el centro de la polémica tras numerosas denuncias de aumentos de precios y cancelaciones de reservas sustituidas en el último momento por nuevas y desorbitadas ofertas.
Las denuncias, difundidas por turistas y usuarios en redes sociales y medios de comunicación, apuntan principalmente a viviendas turísticas y plataformas de alquiler temporal, como Booking y Airbnb, a través de las cuales algunas reservas realizadas con meses de antelación fueron canceladas para volver a ofrecerse a precios que en algunos casos superan los 8.000 dólares la noche.
Entre los más escandalosos está el de un apartamento en el exclusivo barrio de El Poblado, ofrecido en alquiler por cuatro días por 98 millones de pesos (unos 27.000 dólares), o departamentos pequeños, con una cama individual, por 23 millones de pesos (unos 6.330 dólares) por dos noches.
Para los menos favorecidos hay otras opciones, como una habitación sin baño en un barrio marginal por un millón de pesos (unos 275 dólares) por dos noches.
Los conciertos forman parte del ‘DeBí TiRAR MáS FOTOS World Tour’ de Bad Bunny, cuyas presentaciones han causado sensación en Medellín, capital del reguetón de Colombia, patria de artistas como Maluma, J Balvin, Karol G y Feid.
Bad Bunny fue el artista más escuchado el año pasado en Colombia y el mundo en la plataforma Spotify y se presentará en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl que se disputará el 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara (California).
Los tres conciertos del artista en Colombia se desarrollarán desde hoy y hasta el domingo en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, ciudad que espera recibir más de 100.000 visitantes nacionales y extranjeros.
Según estimaciones del sector turístico, los tres conciertos pueden generar una inyección cercana a los 300.000 millones de pesos (unos 82 millones de dólares) en la ciudad durante este fin de semana.
Respuesta de las autoridades
«La Administración de Medellín no permitirá abusos ni prácticas especulativas», declaró el alcalde de la ciudad, Federico Gutiérrez, al tiempo que calificó la llegada del artista como «una inmensa oportunidad» para la economía local.
El presidente aseguró que su oficina «ha recibido denuncias formales y ya solicitó a representantes de Airbnb en América Latina investigar los casos denunciados», con la posibilidad de sancionar o expulsar a los anfitriones que incumplan las reglas de la plataforma.
En la misma línea, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), autoridad competente en estos casos, advirtió que los prestadores de servicios de alojamiento turístico están obligados a respetar las condiciones pactadas en las reservaciones.
«Las cancelaciones unilaterales podrán dar lugar a sanciones de hasta 2.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes, además de la obligación de compensar o reembolsar a los consumidores afectados, de conformidad con la Ley General de Turismo», precisó la entidad.
El concejal de Medellín Andrés Tobón llamó a los usuarios que han sufrido cancelaciones de última hora a denunciar los hechos y anunció apoyo para buscar sanciones, señalando que debe haber «tolerancia cero» contra prácticas que calificó de abusivas.
En Colombia, los servicios de alojamiento turístico, incluidos los ofrecidos a través de plataformas digitales, están regulados por la Ley General de Turismo y sus normas complementarias, que exigen a los proveedores registrarse en el Registro Nacional de Turismo (RNT), respetar las condiciones ofrecidas al consumidor y responder por posibles incumplimientos.
Estas actividades también están sujetas a la vigilancia de la SIC, que puede imponer sanciones económicas y ordenar indemnizaciones a los usuarios en casos de prácticas abusivas o contrarias al régimen de protección al consumidor, especialmente en contextos de alta demanda como eventos masivos. EFE











