¡Ni uno menos en el Atlántico! hubo un grito organizaciones sociales, líderes y defensores de derechos humanos que como parte del aniversario Barranquillaemitió un comunicado público condenando el aumento de casos de violencia de género en el departamento.
En un comunicado, los grupos advirtieron contra: «Escalada alarmante» de ataques contra mujeres, niñas y jóvenes, que ha resultado en asesinatos, desapariciones y otros incidentes violentos que creen que se han vuelto recurrentes en el territorio.
Dayana Tovar Rodríguez, mujer desaparecida en Barranquilla. Foto:Cortesía de la familia
La declaración cita como un incidente reciente que Dayana Tovar, una joven del sector Alamedaque fue encontrado en el pueblo Palomino en La Guajiraen estado de confusión y sin recuerdos de lo sucedido, lo que según la organización indica un patrón de violencia que requiere una respuesta inmediata y efectiva por parte de las autoridades.
Mujeres en medio de la guerra
En lo que va de 2026, 24 mujeres han sido asesinadas en lo que va del departamento del Atlántico, cifra que genera preocupación entre autoridades y organizaciones sociales. El número aumentó rápidamente, de 13 víctimas a finales de febrero a 19 a principios de marzo y 21 a finales de marzo, hasta 24 casos denunciados el 7 de abril.
La escalada de violencia contra las mujeres en el Atlántico se ha atribuido en gran medida a la guerra del microtráfico y control territorial entre bandas criminales.
Alejandra Moreno, defensora de derechos humanos. Foto:Prensa Alejandra Moreno
Expertos señalan que mujeres y menores son explotados por estructuras criminales, obligándolos a participar en actividades ilegales mediante amenazas o convirtiéndolos en blanco de ataques en medio de disputas territoriales.
Alejandra Moreno, investigadora sobre violencia de género y defensora de derechos humanos en el Atlántico, Explicó que «en nuestros departamentos hay una guerra urbana, donde las mujeres son la presa. Las asesinan para lastimar al otro lado y viceversa. No se trata sólo de los asesinos, sino de una dinámica de violencia más compleja».
Muchos de estos casos no tienen vínculos directos con organizaciones criminales, pero las víctimas se convierten en víctimas de una violencia generalizada. De los 23 casos reportados al 5 de abril, sólo dos fueron catalogados como feminicidios y los 21 restantes se encuentran bajo investigación. La Defensoría del Pueblo advierte que casi 1.000 mujeres son asesinadas cada año en Colombia.
Condenan el silencio, el miedo y la impunidad
Las organizaciones así lo han indicado muchos de estos casos guardan silencio por miedo víctimas, falta de confianza en las instituciones y barreras que encuentran las mujeres en el acceso a la justicia.
Advirtieron que la invisibilidad de esta violencia contribuye a la impunidad y perpetúa violaciones de derechos fundamentales, contrariamente a las obligaciones constitucionales y derechos humanos adoptados por el Estado colombiano.
En ese sentido, enfatizaron que garantizar la vida, la integridad y la seguridad de las mujeres no puede seguir siendo una deuda impaga.
Demandas y un llamado urgente
En su comunicado, las organizaciones exigieron acciones específicas y claras, incluyendo ffortalecer estrategias preventivas, convocar consejos de seguridad con enfoque de género, monitorear territorios vulnerables y declarar la urgencia de contrarrestar la violencia de género.
Marcha Contra la Violencia hacia la Mujer. Foto:archivo privado
También pidieron acceso efectivo a la justicia, creación de espacios seguros y promoción de campañas de concientización sobre este tema. promover el cambio cultural frente a la violencia.
El documento finaliza con un fuerte llamado a las autoridades y a la sociedad en general a no normalizar esta situación y actuar con decisión contra un fenómeno que afecta la vida y la dignidad de las mujeres en el Atlántico.
«¡Nos amamos vivos, libres y seguros!», r– repitieron las organizaciones firmantes en una voz común que intenta poner este tema en el centro del debate público.