El gobierno cubano ha iniciado el proceso liberación de 2.010 personas privadas de libertadcomo parte de un indulto concedido con motivo de la Semana Santa.
Esta medida se enmarca en la tradición de otorgar beneficios a determinados reclusos en fechas de importancia religiosa y social. Las autoridades indicaron que el proceso se llevaría a cabo de manera gradual y según criterios previamente establecidos.
Los beneficiarios son personas condenadas por delitos menos graves, así como presos que cumplan determinadas condiciones, entre ellas: buena conducta durante el cumplimiento de la condena.
Las liberaciones ya han comenzado en varios centros penitenciarios del país y se espera que continúen en los próximos días hasta alcanzar el número total de presos anunciado.
Este tipo de decisiones suelen generar reacciones encontradas, tanto a favor como en contra, mientras se debate sobre el sistema penitenciario de la isla y las políticas de reinserción social.